Red Velvet Cake una deliciosa tentación

 

Hoy en Cocina con Chinchón, nos trasladamos a Estados Unidos con un típico y famosísimo postre americano. Se trata del Red Velvet Cake “Terciopelo Rojo”, una tarta de masa roja y aterciopelada con un sabor delicado y aromático que mezcla el cacao, la vainilla, un toque ligeramente ácido, que viene dado por la incorporación de vinagre de sidra, y un delicioso frosting clásicamente hecho con queso crema.

Sus orígenes no están del todo claros pero se dice que fue originado en 1920,  cuando fue servida en el famoso restaurante del Hotel Waldorf Astoria, en Nueva York.  Existen otros mitos sobre esta tarta que relatan que se realizó por primera vez al sur de Estados Unidos, durante el racionamiento de alimentos en la segunda guerra mundial, donde los pasteleros comenzaron a utilizar remolachas hervidas para colorear sus tartas.

El Red Velvet alcanzó su máxima popularidad en 1989 cuando aparece en el film  “Magnolias de Acero”, donde se realizó para la boda de los protagonistas una tarta en forma de Armadillo.

Actualmente este concepto de bizcocho rojo se ha trasladado a distintas preparaciones desde el clásico Layer Cake (tarta con capas), hasta cupcakes y brownies.

En esta ocasión os traemos una versión diferente de esta clásica tarta: “El Red Velvet Brownie con frosting de chocolate blanco y aromatizado con Anís Chinchón  Una dulce tentación para los más golosos.

 

 

Red Velvet Brownies con Frosting de chocolate blanco al Chinchón.

Para los Brownies

  • 3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar.
  • 29 ml de colorante alimentario rojo.
  • 2 cucharadas de extracto de vainilla.
  • ½ Taza de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • 1½ Tazas de azúcar.
  • 2 Huevos a temperatura ambiente.
  • 1 1/4 Tazas de harina todo uso.
  • ¼ de cucharada de sal.

Para el Frosting.

  • ½ taza (8 cucharadas) de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 2 ½ Tazas de azúcar glass.
  • 1 cucharada de extracto de vainilla.
  • 118 ml de chocolate blanco derretido.
  • 2 cucharadas de nata.
  • 1 cucharadita de Anís Chinchón dulce.

Preparación.

Precalentar el horno a 170 grados, enharinar y untar un molde de  20 cm x 20 cm con mantequilla.

En un recipiente pequeño, batir el cacao en polvo, el colorante alimentario y la mitad de la vainilla hasta formar una pasta espesa. Dejar reposar.

Mezclar en otro recipiente, a velocidad media, la mantequilla y el azúcar,  durante 2 minutos, hasta que esté esponjoso. Agregar uno a uno los huevos y seguir mezclando, agregar el restante de la vainilla. Con la batidora apagada, agregar la mezcla de cacao y el colorante, mezclar a baja velocidad hasta obtener un color uniforme.

Se añade lentamente la harina y la sal, y se mezcla suavemente (no batir demasiado). Es importante mezclar bien los ingredientes para que el brownie tenga un color homogéneo.

Colocar la mezcla en el molde y hornear de 30 a 40 minutos o hasta que al introducir un palillo este salga limpio.

Desmoldar el brownie y dejar enfriar completamente en una rejilla. Cortar en 12 pedazos.

Para hacer el Frosting:

Batir la mantequilla hasta que esté suave y esponjosa, agregar la vainilla y mezclar nuevamente. Con la batidora en baja velocidad, agregar lentamente el azúcar. Agregar el chocolate blanco derretido y mezclar nuevamente. Por último, agregar la nata y el Anís Chinchón Dulce.

Untar cada brownie con el frosting y voila! A disfrutar de este delicioso postre 😉


 

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