La miel, sus beneficios y algunas recetas

 Miel

Desde los antiguos egipcios o los griegos, venimos escuchando diversas referencias históricas en las que nos muestran sus usos y beneficios a lo largo del tiempo.

Los beneficios para la salud en general son muchos; nos ayuda a mitigar el hambre y el cansancio por ser una gran fuente de energía, fortalece el sistema inmunológico, es de fácil digestión y tranquilizante. También ayuda al alivio de enfermedades respiratorias, infecciones de garganta y por si fuera poco, ayuda a curar heridas ya que es un excelente antiséptico.

Gracias a su baja concentración de agua, la miel es un excelente conservante natural. Podemos encontrar muchas variedades de miel y cada una tiene sus propiedades y fines diferentes, aunque se pueden clasificar en 4 tipos:

Miel multifloral: formada a partir de muchas flores.

Miel monofloral: en su composición abunda una especie en concreto haciendo que su polen predomine sobre el resto. Es transparente y se solidifica con el tiempo dependiendo de su procedencia vegetal y de la temperatura.

Miel de bosque: es producida por las abejas a partir de las secreciones de ciertas plantas o insectos que ingieren la salvia. Este tipo de miel suele ser menos dulce, de color oscuro, se solidifica con dificultad, y por lo que exhibe olores y sabores especiados y resinosos.

Miel de mielato: procede de pinares, lo que le otorga un peculiar sabor a pino.

El color y sabor que distingue a la miel puede variar desde el amarillo claro hasta el café rojizo, esto según el tipo de flor de donde se extrajo y el tipo de abeja que la produjo.

Otra característica atractiva de la miel es que está compuesta de azúcares simples (monosacáridos)lo que significa que es asimilada directamente una vez entra en el sistema digestivo. Se debe procurar consumir miel cruda, que solo haya sido colada y clarificada y evitar las que han sido pasteurizadas y filtradas, ya que todos los componentes vivos, como las enzimas, el polen y proteínas son desnaturalizadas por el proceso de pasteurización y el filtrado industrial.

miel chinchon

La miel puede sustituir perfectamente el azúcar en casi cualquier receta, pero no en todas. Una de las ventajas de cocinar con miel es que se convierte en un preservante natural y mantiene los productos horneados más suaves y húmedos por un mayor periodo de tiempo. Las mieles de sabores delicados deben ser utilizadas en recetas con ingredientes de sabores de la misma naturaleza, de lo contrario, los sabores fuertes de la miel pueden afectar el sabor final de nuestro producto.

No se recomienda el uso de la miel en cremas pasteleras u otros productos suaves, pues cambia la esencia del sabor de la receta y la textura del producto final.

En el mundo de la gastronomía la miel nos puede acompañar en muchas aventuras y recetas… desde un delicioso té aromatizado con Anís Chinchón acompañando unas galletas de miel… unos Cupcakes con frosting de miel o unas berenjenas crujientes con miel y por qué no, queso de cabra 😉

 

Frosting de miel

Ingredientes

2 claras de huevos

15 ml de zumo concentrado de piña o de limón (2 cucharadas)

¾ de taza de miel suave (en baño de maría)

 

Elaboración

En una cacerola, añadir todos los ingredientes y batir constantemente con una batidora de mano, cocer hasta que se formen picos firmes. Remover del calor y continuar batiendo hasta obtener una consistencia para untar.

 

Galletas de miel

Ingredientes: (para 4 docenas de galletas)

2 tazas de harina.

1 cucharadita de sal.

1 cucharadita de levadura en polvo.

½ taza de mantequilla.

1 taza de miel.

½ taza de crema agria.

2 cucharaditas de vainilla.

2 tazas de pasas.

1 taza de avena.

1 taza de nueces en trozos.

 

Elaboración

En un tazón pequeño, combinar la harina, la sal, la levadura en polvo y reservar En un tazón más grande, cremar la mantequilla e incorporar poco a poco la miel. Hacer lo mismo con la crema agria y la vainilla. (Si no disponemos de crema agria podemos realizarla mezclando un poco de yogur y crema de queso) Incorporar la mezcla de harina y el resto de los ingredientes. Cubrir y refrigerar durante 30 minutos. Verter con una cuchara la mezcla sobre una bandeja engrasada de horno.

Hornear a 160ºC entre 20 – 25 minutos o hasta que estén dorados. Remover del horno y dejar reposar unos minutos antes de transferir a una rejilla para que terminen de enfriar.

 

Berenjena Miel

Berenjenas crujientes con miel

Ingredientes

Berenjenas cortadas en rodajas finas.

Aceite de oliva

Sal

 

Elaboración

Precalentar el horno a 180º C.

Colocar las berenjenas en una placa de horno y se pintan con un poco de aceite de oliva y sal. Hornear durante 15  minutos – 20 minutos o hasta que estén doradas. Servir y verter la miel encima de las berenjenas. Se puede acompañar con una rodaja de queso de cabra 😉

 

Algunos consejos al sustituir el azúcar en algunas recetas

  • Reducir 10º la temperatura de hornear para evitar que se dore más de la cuenta.
  • Sustituir ¾ de taza de miel por cada taza de azúcar.
  • Al medir la miel, es recomendable untar con un poco de aceite la cuchara o la taza de medir, de esa forma la miel escurrirá por completo evitando adherirse al utensilio.
  • Se debe disminuir el volumen total de líquidos a una cuarta parte por cada taza de miel.

¡Comparte con nosotros tu receta preferida!

facebooktwitterinstagram

Print Friendly