La mayonesa: 7 años de guerra para descubrirla, y tan sólo 7 minutos para prepararla

Durante la Guerra de los Siete Años (1756 – 1763) entre Francia e Inglaterra, los franceses  al mando del Duque de Richelieu se encontraban esperando una batalla que decidiría el destino de la guerra. Acampados en Mahón, capital de la isla de Menorca en España, que estaba en poder de los ingleses, el Duque de Richelieu se encontraba caminando por las calles preocupado por el plan de ataque de la mañana siguiente al fuerte de Saint Philip, bastión de la defensa inglesa, cuando apremiado por el hambre ingresó a una fonda de no muy buen aspecto para pedir de comer.
La guerra de la mayonesa, como se le conocería popularmente en Francia, cuando el Duque de  Richelieu la introdujo a su llegada a París, se recordó oficialmente en 1956 cuando se conmemoró oficialmente en París, y con presencia del embajador de España, el bicentenario del descubrimiento de la salsa “mahonesa”, como también la llaman los propios españoles. Las recetas con múltiples, pero como la Mayonesa Las Canastas… pocas.

Al escuchar del propio dueño de la fonda que no quedaba nada para comer, el Duque le pidió que mirara bien en su cocina. Registrando nuevamente, el fondista halló unas piltrafas de carne de mal aspecto, las que mostró al Duque diciéndole: “Mi Lord, es lo único que hay y no es decente para vuestra excelencia”, Richelieu le respondió: “Arréglalo como puedas, que en tiempos de hambre no hay pan duro”.

El fondista que tenía una crema cuya receta era secreta, además de fabulosa, la untó sobre la carne recalentada y se la sirvió esperando alguna reacción desfavorable. Grande fue su sorpresa cuando el Duque acostumbrado a la sazón de los Palacios de Versalles le pidió la receta de esta salsa tan sabrosa: “Mi Lord, es simplemente un batido de huevo y crema”, “pues dígame como la hace que la voy a apuntar”, respondió el Duque.

Al día siguiente la victoria francesa sobre los ingleses en Mahón fue contundente, capturando el fuerte de Saint Philip. El ataque fue conducido por el Coronel Rochambeau, y para homenajear su valor, el Duque ofreció un banquete en su honor que estuvo a cargo del Chef real que acompañaba la campaña.

Por supuesto que el Duque de Richelieu quería ofrecer a su victorioso Coronel la crema que la noche anterior lo había fascinado, así que entregó la receta al Chef, quien viendo que no tenía crema, ingrediente principal, la reemplazo por aceite de oliva que emulsionó junto con huevos. El resultado fue una crema aún más sabrosa que la del fondista de Mahón. Precisamente en honor a este Puerto donde se había iniciado la victoria francesa, se nombró a esta crema con el nombre de “mahonnaise” y después “mayonnaise”, que castellanizada da “mayonesa”.

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