Capítulo II: Las deliciosas fresas.

 

Hoy seguimos con las frutas y verduras de temporada, en esta ocasión, hablaremos  de la fresa. Esta primaveral fruta tiene su origen a partir de 4 especies provenientes del este de América del norte, las Antillas, Europa central y la zona más al sur de Sudamérica.

Sus orígenes de consumo son muy antiguos. En la época de Virgilio, el poeta advertía de los peligros de la búsqueda de fresas en el bosque, ya que se ocultaban las serpientes en sus ramas.

Sus virtudes y propiedades son amplias y entre ellas destaca:

  • Es uno de las frutos con mayor aporte de vitamina C (mucho más que algunos cítricos). Además contiene otras vitaminas como: Vitamina A, vitamina E, vitamina B1, B2, B3 y B6.  Contiene minerales como hierro, potasio y magnesio.
  • La fresa contiene un enorme poder antioxidante, a pesar de su pequeño tamaño.
  • Instigadores del Instituto Salk de Biología (EE UU) han comprobado que la fisetina, un flavonoide natural presente en la fresa, estimula la memoria a largo plazo.

Ya que estamos en temporada de fresas os invitamos a consumir este estupendo fruto, y ser creativos en cuando a sus múltiples usos. Y como no podía ser de otra manera, os dejamos una golosa receta de “Tarta de queso y fresas”, una creación de la americana Martha Stewart que hemos adaptado para vosotros.

Esperamos que os guste y os animéis a hacerla.

  • 450 gr de fresas.
  • 3 cucharadas miel.
  • 2 cucharaditas de Anís Chinchón
  • 1 taza de galletas María trituradas.
  • 1 taza + 3 cucharadas de azúcar
  • 3 cucharadas de mantequilla sin sal, derretida
  • 450 gr + 370 gr de queso crema, a temperatura ambiente
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 1 vaina de vainilla (solo las semillas de dentro).
  • 250 gr de queso mascarpone, a temperatura ambiente.

 

Paso 1:

Precalentar el horno a 300 grados. Colocar las fresas en una sola capa sobre una bandeja para hornear. Rociar con la miel y el Anís Chinchón, y mezclar suavemente para cubrir. Hornear hasta que las fresas estén de color rojo oscuro y reducidas. Traspasar las fresas a un bol mediano y triturar hasta hacer un puré.

 

Paso 2: 

Elevar la temperatura del horno a 350 grados. Mezclar las galletas con las 3 cucharadas de azúcar y la mantequilla derretida. Presionar la mezcla en el fondo de un molde desmontable de 9 pulgadas para hacer una capa uniforme. Hornear aproximadamente 10 minutos hasta que la masa esté firme al tacto y apenas se haya oscurecido . Dejar enfriar por completo la corteza.

 

Paso 3: 

Reducir la temperatura del horno a 325 grados. Colocar el queso crema en un bol y batir a velocidad media-baja hasta que esté cremoso, aproximadamente 2 minutos. Añadir poco a poco el restante de azúcar y la sal. Añadir los huevos, 1 a la vez, mezclando bien después de cada adición.  Agregar la vainilla y el mascarpone hasta que esté cremoso y sin grumos, aproximadamente 3 minutos.

 

Paso 4:

Traspasar 5 tazas de la mezcla de queso crema en un bol con el puré de fresas y revolver para combinar. Verter la mezcla de queso crema de fresa en la parte superior de la corteza y alisar con una espátula. Cuidadosamente colocar la mezcla de queso sin fresas restante  y alisar bien con la espátula.

 

Paso 5:

Envolver el exterior del molde desmontable con 2 capas de papel de aluminio. Llenar una bandeja para asar con agua hirviendo hasta que el agua alcance hasta la mitad de los lados del molde desmontable. Hornear la tarta hasta que cuaje, aproximadamente 1 hora. Retirar el molde desmontable del baño maría. Refrigerar al menos 4 horas y disfrutar!

 

 

 

 

 

Print Friendly