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Confort Food, una forma de recordar los buenos y clásicos platos.

 

Cuatro palabras describen este tipo de alimentos: nostálgicos, reconfortantes, honestos y deliciosos. Confort Food, son aquellos platos ligados a la infancia, que solo con su olor, nos trasladan a los más dulces recuerdos, alimentan nuestro espíritu, y nos dan una sensación emocional de bienestar, aunque no sea la receta más saludable o sofisticada del mundo.

Ese término anglosajón, pretende la revalorización de la cocina casera y de los sabores tradicionales, hoy en día es más común encontrar restaurantes donde se sirven platos sencillos, agradables al alma y al paladar.

 

La Psicología de los alimentos.

Un estudio de la Universidad de Cornell, reveló que la elección de la “comida confortable” depende de diversos factores y uno de ellos es el género. Se les preguntó a un grupo de hombres y mujeres, qué comida les proporcionaba  tranquilidad y satisfacción, las mujeres señalaron alimentos como los helados, chocolate y galletas. En cuanto a los hombres, eligieron sopas, pastas, y helados. Los psicólogos dedujeron que los hombres prefieren comidas caliente y más elaboradas, esos mismos alimentos a las mujeres les recuerdan todo el trabajo que requiere su preparación.

Otro factor que, de acuerdo a la investigación, afecta la elección del Confort Food, es el estado de ánimo. Contrariamente a la creencia popular, tendemos a comer este tipo de alimentos como recompensa y no cuando estamos deprimidos. Alrededor del 86% de los encuestados dijeron que buscan alimentos confortables mientras están en un estado de ánimo feliz, frente al 36% que admitió comer estos alimentos cuando estaban deprimidos.

Lo interesante de esta corriente es que nos permite hacer una introspección, recordar y valorar aquellos platos que tienen un significado sentimental para nosotros. Rescatar aquellos ingredientes frescos y autóctonos que nos dan una experiencial sensorial mayor que la que tendríamos en un restaurante moderno.

Atreveos a hacer un buen cocido, una fabada, una tortilla de patata o una paella con la receta de la abuela y veréis que vuestro esfuerzo será gratamente recompensado.

 

 

Aquí os dejamos el enlace de un postre que sin duda está entre la lista de comida confortable. Las deliciosas y aromáticas “Torrijas de Anís Chinchón Ver receta

 

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Mero a la sal con toque Chinchón

merosalchinchon

El Mero es uno de los pescados más famosos de la cocina Española, por la firmeza de su carne y su potente y agradable sabor.

Nutricionalmente es uno de los pescados más completos, ya que aporta buenas cantidades de proteínas, minerales y vitaminas, teniendo a la vez un aporte calórico realmente muy bajo, por lo que también es ideal en dietas.

Además, es perfecto para las personas con problemas de colesterol, o para aquellas personas que sufren del estómago, ya que se digiere con una gran facilidad.

Hoy os traemos una receta diferente, especiada, exótica y deliciosa utilizando el mero como protagonista.

Ingredientes:

  • 1 mero entero, de aproximadamente 3 kilos.
  • 6 kilos de sal marina gruesa.
  • 1 cabeza de ajo.
  • 5 rodajas delgadas de naranja.
  • 1 limón cortado en finas rodajas.
  • 4 hojas de laurel.
  • Medio pimiento morrón picado en julianas.
  • 4 ramitas de tomillo.
  • 4 raíces de cilantro.
  • 1 copita de Anís Chinchón seco.
  • 3 unidades de pimienta de Jamaica.

Preparación.

  1. Retirar las escamas y agallas del pescado. Lavar muy bien y secar con papel absorbente.
  2. Hacer una abertura, pequeña, por el vientre y limpiar el pescado por dentro, con la ayuda de un cuchillo pequeño separar la carne a cada lado del espinazo, pero sin llegar al lomo.
  3. Rellenar la abertura con el ajo, ya triturado, la pimienta de Jamaica, el pimiento, el laurel, el tomillo, el cilantro, las rodajas de limón y naranja y finalmente rociar el interior con Anís Chinchón.
  4. Cerrar la abertura con palillos o cosiéndolo.
  5. En una bandeja con profundidad, colocar una capa de 3 cm de alto de sal. Colocar el pescado sobre esta capa y cubrir por completo con el resto de la sal.
  6. Hornear durante 45 minutos a 200ºC. Retirar del horno y dejar reposar.
  7. Con un martillo de cocina, romper la capa de sal de la superficie y retirar el exceso que cubre el pescado, teniendo cuidado de no romper la piel.

Servir con cuidado y disfrutar de esta diferente y rica receta que esperamos que os animéis a hacer.

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Los trucos del chef con Anís Chinchón

Hoy queremos agrupar algunos consejos que seguro ya conoces o has oído hablar de ellos, sin embargo a pesar de ser reglas básicas a la hora de cocinar, no está de más recordarlas y tenerlas siempre presentes ya que son sin duda detalles que marcan la diferencia a la hora de tener éxito en una preparación culinaria.

 

¡Contrarresta la sal!

¿Te has pasado de sal? No hay problema!!!  Contrarréstala con un toque de vinagre esté aportará al plato acidez y dulzura.

 

No recargues la sartén

Para un plato con sabores intensos no coloques demasiados ingredientes en la sartén, ya que esto alterará la temperatura, y los alimentos se cocinarán al vapor, en vez de salteados o caramelizados. Además el tiempo de cocción será mayor y el sabor será menor.

 

 

Todos los ingredientes deben caber cómodamente en una sola capa, usa siempre una sartén lo suficientemente grande, o cocina en grupos de alimentos si es necesario.

 

Salar y refrigerar el pollo antes de cocinarlo.

Para conseguir una piel de pollo crujiente,  lo ideal es salar el pollo el día antes de cocinarlo y dejarlo en la nevera.  El aire y la sal harán que este elimine el resto de agua, de tal forma que al cocinarlo la piel quedará más dorada.

 

Esperar un poco antes de cortar la carne.

Cortar la carne justo después de sacarla del grill o del horno hará que se pierdan los jugos que circulan por el calor residual y traerá como consecuencia que dichos jugos se desparramen por el plato. Lo ideal es esperar que la carne repose.

Esperar 5 minutos si se trata de una hamburguesa o pollo a la barbacoa, si se trata de un filete esperar 7 minutos y si es un pavo al horno dejar reposar por lo menos 15 minutos.

Usar un poco de agua de la cocción de la pasta

Guardar una taza del agua de cocción de la pasta antes de colarla. Y si la salsa necesita un poco de liquido antes de servirla utilízala, ya que es rica en almidón lo que permitirá darle mejor textura a tu plato.

 

Cuida tus sartenes de teflón

El teflón se deteriora con las altas temperaturas así que reserva tus preciadas sartenes de teflón para platos rápidos como omelets o un salteado de verduras.

 

Obtén más zumo de tus cítricos

Si quieres obtener hasta el doble de zumo de un limón o naranja, mételo 15 segundos al microondas antes de exprimirlo 😉

 

Prueba todo lo que cocines

 La mejor manera de verificar y rectificar sabores es degustando las preparaciones. Prueba al menos 3 veces los alimentos durante el proceso de elaboración del plato, esto te permitirá ajustar a tiempo los condimentos necesarios.

 

Seca la carne y el pescado

La humedad superficial que posee la carne o el pescado al cocinarlo impide una correcta cocción de dichos alimentos. Lo ideal es secar bien con ayuda de un paño seco y quitar cualquier tipo de humedad que pueda quedar tanto externa como interna. De esta forma la carne no desprenderá líquidos indeseados a la hora de colocarla en el calor.

 

Colar la pasta antes de que esté completamente cocinada

Para conseguir una pasta al dente, colar un minuto antes de lo que indica las instrucciones del fabricante.  Mezcla la pasta con la salsa aun caliente en la olla de esta forma se terminará de cocinar perfectamente en la misma.

 

Dar importancia a la presentación

La comida caliente debe estar servida en platos calientes. Antes de emplatar,  calienta la vajilla en el horno a temperatura mínima durante 5 minutos. En caso de que la comida sea fría como ensaladas de verano, coloca los platos en el congelador de esta forma se avivará la frescura de la receta.

Da un toque de frescura a tus verduras

Antes de cocinar la verduras dales un baño de agua fría.  Al estar refrigeradas estas se marchitan por la falta de agua. Pasarlas por un poco de agua fría penetrará en sus células reavivando su frescura.

 

Precaución máxima al utilizar la tabla de trabajo

Evita accidentes colocando un paño húmedo debajo de la tabla de picar, de esta manera no se resbalará o moverá.

Para picar algún alimento, como por ejemplo, cebollas, primero se debe picar por la mitad y una vez hecha una base, es mas fácil maniobrar para cortar de la forma deseada.

 

¡Son muchos los trucos a la hora de cocinar! Anímate a aplicarlos en tu próxima receta, y si tienes algún secretito no dudes en compartirlo con nosotros 😉

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